Buenos días dices amor, y con un revolver espantando los recuerdos nos tiramos a fumar lo poco que quedo del aire que dejamos limpio, entre murmullos pude decir su nombre sin mas rodeos, ella que las vidas se roba con un flash de su eterna mirada , a veces creo sentir fría y sin vida esa parte de su cara, esos ojos inundados de marea lunar que me han hecho ceder una y otra vez; no digas nunca que la saliva seca tan rápido como la promesa de no volver a caer, pero lo hiciste. Que mas da si por el disparo de un segundo al ver su sonrisa me aterra como nada en este mundo, me hace feliz y deseoso de expresarle todo lo que haría por un zoom de su boca que a distancia prefiero no imaginar, ya que su ausencia provoca el malestar de cabeza, es mejor la realidad con vos, a la ilusión sin ella.
El manual de la soledad no incluía baterías, su carga es al parecer inagotable en estos suelos de pasto muy escaso, de sol rasante que irrita la piel desmoronándola segundo a segundo sin ningún momento de sombra y con la palabra en los dedos pensando en todo lo que podría pasar escribiéndole sin que lo supiera, enterrándolo todo en el funeral de mis letras, el luto de los sentidos y el rosario del desamor.
El manual de la soledad no incluía baterías, su carga es al parecer inagotable en estos suelos de pasto muy escaso, de sol rasante que irrita la piel desmoronándola segundo a segundo sin ningún momento de sombra y con la palabra en los dedos pensando en todo lo que podría pasar escribiéndole sin que lo supiera, enterrándolo todo en el funeral de mis letras, el luto de los sentidos y el rosario del desamor.

2 comentarios:
la felicidad es un revólver caliente
yo quiero ser parte del blog
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